Argelia se enfrenta a crecientes desafíos en la gestión de sus limitados recursos hídricos. Con nuevas plantas de desalinización en construcción, el país busca ampliar la disponibilidad de agua y reducir los costes energéticos y operativos.
En la planta desalinizadora de Beni Saf, una de las mayores del Mediterráneo, el medio filtrante Filtralite se instaló en 48 filtros para sustituir la arena tradicional. El objetivo fue reducir las pérdidas de producción causadas, mejorar la filtración y optimizar el consumo de energía.
Según Mohamed Chaffi, director general de Benisaf Water Company, “desde la instalación de Filtralite, hemos aumentado el límite de sólidos en suspensión de 25 a 40 mg/l y mantenido la producción hasta 70 mg/l. El consumo de energía en el pretratamiento se ha reducido alrededor de un 10 %, lo que supone un importante ahorro anual.”
Filtralite ha contribuido a reducir el uso de agua para los lavados, disminuir los costes de operación y mantener una producción estable, apoyando los esfuerzos de Argelia hacia una gestión del agua más sostenible.
Lea la entrevista completa con Mohamed Chaffi. El artículo está en inglés.