La planta de agua de Olofström (Suecia) fue construida en 1969-1970 y hoy abastece de agua potable a 10.000 habitantes del municipio. La producción es de algo más de 3.000 m³ por día, lo que corresponde a una producción anual de 120.000 m³.
El agua bruta de entrada proviene de varias fuentes, tanto subterráneas como superficiales. Parte del agua subterránea presenta altos niveles de manganeso. El manganeso puede causar depósitos en las tuberías y también decolorar la vajilla y la ropa.
De filtro de arena a biofiltro con Filtralite®
En 2015 se instaló un biofiltro con el objetivo de reducir el contenido de manganeso. En un biofiltro, los microorganismos permiten la oxidación y convierten el manganeso disuelto en diferentes óxidos, preferentemente dióxido de manganeso (MnO₂). El manganeso precipita en forma sólida y se elimina durante el lavado a contracorriente del filtro.
Para instalar este biofiltro se aprovechó un filtro de arena existente con algunas modificaciones. Entre otras cosas, la arena fue reemplazada por Filtralite Pure NC 1,5–2,5, un material portador eficaz para los microorganismos.
Los productos Filtralite tienen una elevada superficie específica y una estructura de poros internos que permite una alta actividad biológica por unidad de volumen.
Condiciones óptimas para la biofiltración
La superficie del filtro es de 25 m² con una profundidad de 1 metro. La velocidad de filtración es de unos 2 m/h, lo que resulta en una producción superior a 1.000 m³/día. Para crear condiciones óptimas para los microorganismos es necesario aumentar el pH, de aproximadamente 6 a 8. A un pH más alto, la oxidación a dióxido de manganeso es más sencilla, lo que incrementa la eficiencia del filtro. El aumento de pH se logra eliminando ácido carbónico disuelto en un desgasificador.
El lavado a contracorriente solo es necesario 2–3 veces al año.
Durante la puesta en marcha en 2015, se necesitaron unos 4 meses hasta que la flora bacteriana se estableció y funcionó de manera óptima. No fue necesaria la inoculación: el biofiltro se activó únicamente con bacterias presentes de forma natural en el agua bruta.
El gráfico anterior ilustra cómo se inició el proceso biológico y se consiguió la eliminación de manganeso. El agua de entrada contenía niveles de hasta 0,3 mg/l, mientras que el agua de salida (después del biofiltro) se mantiene alrededor de 0,01 mg/l. La tasa de eliminación suele ser superior al 90 %.